EDUCACIÓN POSTURAL

EDUCACIÓN POSTURAL


Para conocer si tu postura habitual es la correcta, profundizaremos en el estudio de tus hábitos corporales, tanto en el estado de bipedestación (de pie) cómo en el estado sedente (sentados). Todo esto implica conocer a fondo la peculiaridad de tu columna vertebral.


Este conocimiento será la base para trabajar la corrección de tu columna, si fuese el caso, o la mejora de tu posicionamiento de tu cuerpo en el espacio.

Los eslabones más débiles de la columna son la zona lumbar y la zona cervical, por lo que es fundamental que ésta tenga una buena postura:

Lo más importante a la hora de hacer una valoración es conocer el estado de nuestra postura, y eso pasa por:

Posiciones durante el día: Un buen análisis de las posturas que tengo durante el día será la óptima forma de conocer si éstas pueden ser la causa de las molestias o dolores. ¿Hábitos posturales saludables?.



Posición anatómica de cada persona: Personas encorvadas, personas demasiado rectas y personas extendidas hacia atrás. En este sentido, si no conoces tus posibles descompensaciones o cuál es tu posición de partida, ¡Lo valoraremos!.



Vicios posturales en el día a día: Tiempos prolongados en cualquier posición provocan desequilibrios musculares. Esto hace que los músculos se acorten, se estiren, se debiliten o se fortalezcan en determinadas posiciones. Un claro ejemplo es el tiempo que pasamos sentados:


 
Un aspecto fundamental es ser conscientes de la respiración. Será un elemento básico para el trabajo de nuestra postura. ¡Te ayudaré a trabajar adecuadamente con ella!

Conclusión: El fin de la educación postural es rearmonizar el cuerpo para liberarlo de presiones y sobrecargas innecesarias y facilitar el movimiento.