Mejorar la salud y el bienestar tiene que ser el compromiso que todo profesional de la salud debe incorporar a su quehacer laboral, “Así lo entiendo yo”. Realizaremos estos objetivos de una manera sencilla y agradable. Notarás en un breve periodo de tiempo los resultados pretendidos. Sentirás que te encuentras mejor, que te mueves con más facilidad, y eso será la señal inequívoca del éxito de tu esfuerzo en el logro de tus objetivos.


La práctica de la actividad física de forma sistemática y regular, así cómo un profundo conocimiento sobre las que se sustenta, deben ser los elementos imprescindibles para abordar la prevención, el desarrollo corporal, la rehabilitación y por último y no menos importante el rendimiento físico y deportivo.

El ejercicio regular contribuye al equilibrio psicosomático del individuo y esto influye en la prevención de enfermedades cardiovasculares, cardiorrespiratorias, en obesidad, diabetes y cáncer. Tiene también la capacidad de influir en los estados anímicos, así cómo incrementar la autoestima percibida.

Si consideras la mejora de tu salud como algo esencial para tu vida, entonces, construiremos una estructura de trabajo soportado en un triangulo cuyos lados constituyentes se nutren de las tres cualidades físicas básicas más importantes, éstas son:

Fuerza: A la hora de querer mejorar el rendimiento físico o la calidad de vida, es vital integrar una dinámica de ejercicios de sobrecarga que tengan como objetivo final el aumento de los niveles de fuerza, para así conseguir una mejor respuesta hacia la demanda física del deporte que se practique o para la mejora en nuestros movimientos del día a día.



Flexibilidad: Iniciaremos nuestro programa de entrenamiento con un acondicionamiento de nuestro cuerpo, siendo lo más completo posible, para así evitar lesiones indeseadas y alcanzar un nivel óptimo de rendimiento, por lo que no olvidaremos el trabajo de:

Movilidad articular: disponer de la amplitud de movimiento que poseen las articulaciones nos permitirá desplazarlas al máximo en todos los grados de movimiento.



Elasticidad muscular: permitirá al músculo recobrar su forma y longitud original.

¡Conseguiremos mejorar la capacidad fundamental para facilitar los movimientos de las articulaciones en su máximo recorrido!

Resistencia: Es una cualidad que complementa a las dos anteriores, que se desarrolla tanto para los deportistas como para aquellas personas que realizan actividad física en general.

El ejercicio cardiovascular estimula de forma positiva al sistema inmune, lo que a su vez activa la liberación de elementos químicos en nuestro cerebro, consiguiendo un mejor estado de ánimo. De ahí que sea necesario desarrollar la resistencia física, para mejorar nuestra salud o el rendimiento deportivo.



CONCLUSIÓN: La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social. Es el trabajo armónico entre aquellos elementos que constituyen la estructura corporal: fuerza, flexibilidad y resistencia.